Dear friends Manuel & Frankie 

Wishing to see you soon!

Love

Javier

DE HOLLYWOOD A SAN TELMO
Una magia con cien caras


Jueves 20.30Hs.
Viernes 21Hs.
Sabado 20Hs.
Domingo 18Hs.


Encontrar juntos en un escenario a estrellas como Lisa Minelli, Marlene Dietrich, Julie Andrews, Sara Montiel, Marilyn Monroe, Mirtha Legrand y Tita Merello no es cosa que se pueda conseguir fácilmente.

Sin embargo, Frankie Kein, Manuel Arte y Guillermo Gill, lo hacen posible al presentar el espectáculo “Hollywood en San Telmo”, donde solo tres artistas como ellos pueden crear este sueño y lograr que los espectadores vivan la ilusión de poder admirar a todos los grandes ídolos juntos.

El show de Frankie Kein, Manuel Arte y Guillermo Gill (actor invitado) es un espectáculo musical lleno de magia y color, que convierte la fantasia en algo dinámicamente vivo y con luz propia.
Su éxito ha sido total y absoluto en los mejores escenarios del mundo, como por ejemplo Argentina, Venezuela, Puerto Rico, España, Japón, Dinamarca, Brasil, Republica Dominicana, Colombia, Uruguay, Paraguay, México y las ciudades mas importantes de los Estados Unidos, desde el punto de vista artístico, turístico y cosmopolita, tales como New Orleáns, Chicago, Los Angeles, Miami Beach y Las Vegas.
Tanto la prensa escrita como la radial y la televisiva de los países recorridos los han aclamado como el mejor espectáculo en su genero.
Han recibido reconocimientos, nominaciones y premios internacionales siendo el ultimo el obtenido en su exitosa temporada en el “Convention Center” en la ciudad de Punta del Este en la Republica Oriental de Uruguay como “El mejor espectáculo de la temporada 2004
Frankie Kein y Manuel Arte han hecho de su espectáculo un producto atractivo, dinámico, flexible y capaz de ser adaptado a todo tipo de necesidades desde un gran escenario hasta una convención.
El dinamismo, el ritmo alucinante, el lujo y la creación artística unida al talento genial de estos dos maestros del ilusionismo escénico han hecho junto a su elenco de bailarines actores el mas increíble y deslumbrante espectáculo.

 

 LA NACION

Lunes 25 de setiembre de 2006

 
Buenos Aires, Argentina

Vivan las imitaciones

Los directivos del Margarita Xirgu ya confirmaron que el 2 de mayo del año que viene volverán a la Argentina los artistas cubanos Frankie Kein y Manuel Arte. Su nuevo espectáculo se llamará Hollywood en San Telmo , donde harán sus habituales imitaciones de Marilyn Monroe, Jane Russell, Liza Minnelli, Barbra Streisand, Joel Grey, Julie Andrews y Sara Montiel, entre otras, como siempre con gran despliegue de vestuario y color. Pero, en esta oportunidad, también incorporarán el toque local, con las imitaciones de Tita Merello y Mirtha Legrand. Pero a no asustarse: no tendrán acento cubano, ya que las interpretará su clásico imitador Guillermo Gil, que se presentará en una participación especial.

 

“Frankie Kein y Manuel Arte deleitan con personificaciones que superan la imagen física y penetran en el alma de las cantantes/ actrices elegidas por ellos.”

Buenos Aires, Argentina
Rafael Granados
CLARÍN


“Frankie Kein es un actor super- talentoso”
“Manuel Arte un actor muy versátil que refuerza sus caracterizaciones con flexible pantomima y Baile”

Miami, Fl. E.E.U.U.
San Hirsh
SUN-REPORTER


“Kein y Arte Reyes de la impersonificación”

Buenos Aires, Argentina
Amalia, Cuesta
BUENOS AIRES

“Un show Mágico”
“Frankie Kein, un genio del maquillaje, un artista que brilla con humor, belleza y profesionalismo.
Manuel Arte es perfección en sus personificaciones de Joel Grey en el maestro de ceremonias de cabaret.”
“El show de Frankie Kein , un espectáculo al que Ud. Puede llevar a toda su familia. Es posible de que Ud. o ellos jamás hallan visto algo parecido jamás.”

Guide Review
Al Shea.
NEW ORLEANS.


“El manejo expresivo de la técnica de Franke Kein y la mímica que usa al interpretar a Liza Minelli es insuperable”
“El show es sensacional”

Svend Kragh- Jacobsen
Copenhagen, Dinamarca

“Han pasado muchos años desde que Miami tuvo oportunidad de escuchar una ovación tan emocionada y prolongada como la que ofrecieron a Frankie Kein y Manuel Arte en el teatro repertorio español.
Frankie Kein es un gran artista.
Manuel Arte logra perfección en el papel del maestro d ceremonias en Cabaret.”

Dra. Josefina Rubio
EL UNIVERSALl
Caracas, Venezuela

“Un show superior”.

Manolo Olalquiega
EL UNIVERSAL
Caracas, Venezuela

“El Espectáculo que presentaron Frankie Kein y Manuel Arte es extraordinario y maravilloso y debe ser admirado”.

CRITICA
Maracaibo, Venezuela


“Frankie Kein es como una rueca que devana ilusión”

Pura del Prado
Diario las Americas
Miami, Fl.

“Las interpretaciones de Kein y Arte son obras maestras... Perfectas e inmejorables sus personificaciones.”

Ruiz de Billalobos
Diario de Barcelona, España


“Una poco usual y excepcional presentación.”

La tribuna
Rosario, Argentina

“La personificación cuando se produce en su mas alto nivel, llena de pasión y dudas, alcanza la estatura del Arte.
Acción.”

Buenos Aires, Argentina

Frankie Kein y Manuel Arte regresan a Argentina
Fecha de publicación: 10/03/2006 - Tuesday, October 03, 2006 6:55:18 AM

Buenos Aires – (SentidoG.com)

Los directivos del Margarita Xirgu ya confirmaron que el 2 de mayo del año que viene volverán a la Argentina los artistas cubanos Frankie Kein y Manuel Arte. Su nuevo espectáculo se llamará Hollywood en San Telmo , donde harán sus habituales imitaciones de Marilyn Monroe, Jane Russell, Liza Minnelli, Barbra Streisand, Joel Grey, Julie Andrews y Sara Montiel, entre otras, como siempre con gran despliegue de vestuario y color.

Pero, en esta oportunidad, también incorporarán el toque local, con las imitaciones de Tita Merello y Mirtha Legrand. Pero a no asustarse: no tendrán acento cubano, ya que las interpretará su clásico imitador Guillermo Gil, que se presentará en una participación especial.

Tanto Frankie Kein como Manuel Arte, considerados con razón por muchos medios especializados internacionales como los más grandes imitadores de las estrellas de Hollywood, conocen a la perfección las técnicas para alcanzar la ilusión, para dominar la magia de transportarnos durante dos horas a través del espacio y el tiempo para hacernos disfrutar de la presencia de varios de los íconos del celuloide. Y no se trata sólo de sus actuaciones, extraordinarias de por sí, sino de todo el concepto de producción y dirección que también corre a su cargo.

Y es que estos artistas de la incorporación -en su caso, el trabajo va más allá de la imitación exterior- saben apropiarse de cada gesto, cada expresión de las estrellas escogidas -no sólo por la admiración o importancia que les den, sino por sus características propicias para el concepto del show-, copiándolas milimétricamente, para luego darles vida y alma en escena. He ahí el gran valor de su arte.

¿Quién es esa chica?

Frankie Kein y Manuel Arte se conocieron hace 32 años en Miami: ambos estudiaban arte dramático y eran inmigrantes cubanos. Frankie tenía 17, y desde chico imitaba estrellas frente al espejo. Cuando todavía vivía en Cuba, se fascinaba con el Zorro o el Corsario Negro, pero también con divas cubanas como Rosita Fornés. Los imitaba a todos. Sus padres le habían regalado para Navidad un acordeón y sacaba de oído las canciones de moda. Le pedían que actuara en fiestas, y en la calle. Cuando llegó a Estados Unidos, conoció el transformismo y se deslumbró: hasta ese momento no sabía que semejante cosa existía. Cuando Manuel Arte lo vio imitar a Liza Minnelli por primera vez, le pareció que el talento de Frankie podía sacarlos de pobres. Pero ninguno de los dos tenía ganas de circunscribir al ghetto cabaretero sus actuaciones: la creación de divas por transformistas es muy común en clubes y varietés, pero rara en escenarios teatrales convencionales. Y eso era precisamente lo que les interesaba.

        Al principio no les fue fácil llegar a esos escenarios. Ni siquiera les fue fácil conseguir un buen partenaire para Frankie: cuando decidieron hacer Cabaret, no lograron que ningún actor “serio” lo acompañara, por la sencilla razón de que Frankie es un transformista y la imitación les parecía un género menor a todos los actores que entrevistaron. De todos modos prepararon el espectáculo, aunque el actor seguía sin aparecer. “Quince días antes de empezar –recuerda Manuel–, Frankie me dijo que hiciera yo el papel del maestro de ceremonias. Le dije que estaba loco. Que no iba a poder ser, porque soy un hombre muy alto, y además no me parezco en nada a Joel Grey. Pero siempre que he visto que hay problemas, cosas que me van a interrumpir la llegada a una meta, me tiro de cabeza. Y aquel show representaba mucho para mí: le tenía mucha fe. Así que decidí aceptar la responsabilidad para bien mío. Me costó mucho trabajo: en quince días tuve que aprender a moverme y a caracterizarme.”

Frankie prosiguió en su campaña: lograr que Manuel se convirtiera en un transformista. Un día le dijo que le veía un aire a Marlene Dietrich: algo en los ojos, cierta languidez. Difícil imaginar tal cosa viendo a Manuel Arte sin maquillaje. Pero, en definitiva, también es difícil pensar que un rubio menudo como Kein podría transformarse en Liza Minnelli. Frankie maquilló a su amigo desoyendo sus protestas, y cuando Manuel se vio con todo puesto, cedió. A tal punto que, en Las Vegas, terminó imitando también a Jane Russell, Barbra Streissand, Sara Montiel y María Félix (en ese mismo show, Frankie hacía a Julie Andrews, Marilyn, Madonna, Cher y por supuesto a Liza).

Manuel sigue sorprendido de haberse atrevido a semejante cosa: “Eran bellezas extraordinarias. Y yo soy un hombre tan feo. Para mí es un reto”.

Liza Minnelli nunca vio a Frankie Kein en vivo. Lo vio su hermana Lorna, en Buenos Aires. Sí: acá. En 1979. Frankie estaba en el hotel mirando por televisión el programa de Analía Gadé, adonde estaba invitado Manuel. En realidad estaban invitados los dos, pero la dictadura prohibía en ese momento que aparecieran hombres travestidos en la pantalla chica. “Yo me puse bravo. Directamente no fui a ningún programa si no me dejaban actuar”, se enoja todavía Frankie. Tampoco había almorzado con Mirtha Legrand un año antes, por el mismo motivo. En el programa de la Gadé vio aparecer a Manuel y, para su sorpresa, éste venía del brazo de la hermana de su diva favorita.

“Tengo una foto con ella en que parecemos novios. Ella daba un concierto en Miami y por supuesto yo fui con amigos para verla. Nunca le pedí un autógrafo: me daría vergüenza decirle que soy el que la imita, me resulta ridículo. Estaba entre el grupo de fans y un amigo mío, el más grande fan de Liza, nos filmaba en video. Yo mantenía cierta distancia, hipnotizado. No sé por qué razón ella me vio en ese estado de trance y me sonrió, por encima de las cabezas. Tuvo como un magnetismo conmigo. Se metió entre la gente, me agarró del brazo y se retrató conmigo como si se lo hubiera pedido. Yo estaba erizado: era como un Ceniciento con su Príncipa.” ¿Pero tiene ganas de que Liza lo vea? No está seguro. “Si me entero de que ella está en una butaca –dice, emocionado–, a lo mejor me muero. ¿Te imaginas?”

Sera, entonces, una oportunidad de revivir momentos cinematográficos en vivo y, sobre todo, apreciar una manifestación escénica que alcanza la categoría de arte gracias al talento, el profesionalismo y la dedicación de estos intérpretes excepcionales.

CELEBRITY QUOTES



President Richard M. Nixon
"You're the best! I would like to be the stage manager of your show"

Lorna Luft
"I've seen many Liza impersonators, but you are the best!"

Sid Luft
"Liza herself should be opening your show"

Ann Miller
"I'm sure you can do any one of us! You little devil you!"

Donald O'Connor
"If Marilyn could see you, she would flip over"

Greg Morris
"Man, I wish I had your talent"

Celia Cruz
"I love Liza, but you look much better than her!"

Liberace
"I want your show to be the opener of a new theater I will build in Las Vegas"

Liza Minnelli
(After viewing pictures of Kein's impersonations)
"I like his Marilyn Monroe, but his Liza is the best!"


Publicado en la ed. impresa: Espectáculos
Jueves 3 de mayo de 2007

Llegó Liza, pero en versión masculina

 

Frankie Kein y Manuel Arte llegaron al país para transformarse en las divas del espectáculo

 

Llegaron a la Argentina, por primera vez, en 1978. Eran tiempos de la dictadura militar y nada parecía fácil para dos transformistas cubanos residentes en los Estados Unidos que, en escena, se convertían en figuras tan espectaculares como Marlene Dietrich, Julie Andrews o Marilyn Monroe. El vuelo en el que viajaban entonces no pudo aterrizar en Ezeiza, a causa de una fuerte tormenta, y tuvieron que bajar en Córdoba. Todo parecía una gran complicación pero, ya en Buenos Aires, el Teatro Margarita Xirgu les abrió sus puertas y, a poco del estreno, la respuesta del público les posibilitó obtener un gran éxito que luego continuó en gira por diversas ciudades del interior del país.

Frankie Kein y Manuel Arte, de ellos se trata, están nuevamente en el país y a punto de estrenar en el Xirgu, la sala que los contuvo en su primera aventura por tierras argentinas. A partir de esta noche intentarán repetir aquel éxito, pero ahora poseen una experiencia mayor. Se han presentado en los más diversos escenarios del mundo y siempre Buenos Aires ha sido un paso obligado. Volvieron en el 79 al Odeón, a mediados de los 80 al Maipo, y en 2001 a El Nacional.

En esta oportunidad presentarán Hollywood en San Telmo, con Guillermo Gil, como actor invitado. Kein y Arte recrearán a Dietrich, Andrews, Monroe, Liza Minnelli, Joel Grey y Sara Montiel, entre otros personajes, mientras que el argentino recuperará a Tita Merello y Mirtha Legrand. De esta manera, como aclara Manuel Arte, "subirán a escena no solo divas internacionales sino también las nacionales".

Si algo destaca el estilo de estos artistas transformistas es la minuciosidad con la que recuperan cada gesto, cada actitud de las figuras que interpretan. Hay un profundo estudio de sus personalidades e historias personales que los actores bailarines saben reconstruir hasta en mínimos detalles. Manuel Arte explica que después de tanto hacerlas cree que el riesgo es el mismo que al comienzo. Hoy sienten mucha más libertad pero ello no se expresa en lo actoral, sino en detalles que hacen al vestuario o las pelucas que lucen. "Indudablemente nuestro trabajo se ha mejorado porque uno ha ido puliéndose -agrega-. Cuando salgo al escenario nunca me parece que ya hice a ese personaje. Al contrario, siento que es la primera vez. Yo estoy guiando a ese personaje como actor y debo cuidarlo. Es una tarea muy creativa desde el comienzo y la responsabilidad es muy grande."

"Es muy divertido hacerlo -comenta Frankie Kein- pero tienes el rollo de que los personajes que hacemos son muy famosos y todo el mundo los conoce. Y cada vez que salimos a escena nos están juzgando hasta el último pelo. Si haces un movimiento de más o de menos, te lo dicen. Siempre comentamos que el público viene a vernos con el cuchillo en la boca. Nosotros no hacemos una parodia de estas figuras, glamorizamos a las estrellas. Y eso siempre es un reto". Acompañados por un cuerpo de bailarines volverán a construir un show con un ritmo vertiginoso, continuos cambios de personajes y de vestuario. "Al extremo de que el público puede pensar que detrás de escena hay seis personas, pero sólo estamos Frankie y yo", concluye Manuel Arte.

Carlos Pach

 

PAGINA 12
Sábado, 26 de Mayo de 2007

ENTREVISTA A LOS TRANSFORMISTAS CUBANOS FRANKIE KEIN Y MANUEL ARTE, QUE OFRECEN EN BUENOS AIRES “HOLLYWOOD EN SAN TELMO”

DEmpezamos enamorándonos de nuestros personajes

Marilyn Monroe, Sara Montiel, Marlene Dietrich, Julie Andrews, Liza Minnelli. Las grandes divas del espectáculo reaparecen en la piel de la dupla de transformistas más famosa del mundo. Kein y Arte recorren la historia de sus creaciones y dan cuenta de los sacrificios y dificultades que debieron enfrentar.

Por Alina Mazzaferro

¿Qué no hubieran dado los fans de otras épocas por ver en vivo y en directo a Marilyn Monroe, Sara Montiel, Marlene Dietrich, Julie Andrews o Liza Minnelli? ¿Y qué no darían los de ésta por viajar en el tiempo y contemplar, en un acto mágico, a todas estas divas juntas? Recién llegados a la Argentina, los cubanos Frankie Kein y Manuel Arte, la dupla de transformistas más famosa del mundo, harán posible lo imposible: transformarán sus cuerpos para dar vida, por tan sólo dos horas, a las diosas del olimpo hollywoodense en sus momentos de gloria, acompañados de un cuerpo de bailarines y el esplendor de un vestuario antológico. Hollywood en San Telmo –que puede verse todos los jueves y viernes a las 20.30, los sábados a las 20 y los domingos a las 18 en el Teatro Margarita Xirgu (Chacabuco 875)– es “la oportunidad que tiene el público de revivir momentos perdidos, que lo impresionaron de alguna forma. Y nosotros se los vamos a traer de nuevo y los vamos a sorprender”, aseguran los cubanos en diálogo con Página/12.

Hace casi 30 años, en 1978, Kein y Arte deslumbraron al público argentino interpretando a Minnelli y Joel Grey en los más famosos números de Cabaret en ese mismo teatro de San Telmo; para ellos fue ése el gran éxito que los hizo despegar. En 2001 regresaron por última vez a Buenos Aires con Forever Liza, un clásico dentro de su repertorio. Esta vez doblarán la apuesta, con nuevos personajes: Kein le dará vida a la Monroe en su famosa interpretación de Diamonds are a Girl’s best Friends, a Julie Andrews en el papel de la novicia más rebelde de la historia del cine y a Gypsy Rose Lee, la stripper más famosa de Estados Unidos, personaje que estrenará en esta ciudad. Mientras tanto, Arte no sólo será, una vez más, el maestro de ceremonias de Cabaret que acompaña a la Liza de Kein, sino también la revolucionaria y sofisticada Marlene Dietrich, la exuberante morena Jane Russell y una españolísima Sara Montiel. Además, contarán con la presencia del argentino Guillermo Gil, invitado para la ocasión, que recreará en clave cómica a las estrellas del cine de oro local Tita Merello y Mirtha Legrand (ver recuadro).

La tarea del transformista es ardua. Recrear un personaje que existe o ha existido en la vida real implica tener en cuenta cada detalle. Kein y Arte se desplazan por el mundo llevando consigo 650 kilos de equipaje; varios de ellos corresponden a cinco grandes espejos con intensas luces fluorescentes, indispensables para el maquillaje, además del vestuario de lujo y los múltiples accesorios. Antes de cada espectáculo, la rutina comienza tres o cuatro horas antes. Hay que acomodar la ropa, separando los “cambios rápidos”. El maquillaje dura dos horas y cada uno lo ejecuta sobre su propio rostro, ya que éste es el momento del nacimiento de cada personaje y “nadie osa tocar la cara de nadie”. “Es muy difícil, porque vas a pintar sobre un lienzo la cara de una persona que no es la tuya”, explica Arte. Así, enfrente a ese espejo que simula la luz del cañón, empiezan a dibujar ojos, narices y bocas. “Todo lo hacemos como en un cuadro, buscando dimensiones con los colores. Cuando hago de Barbra Streisand, por ejemplo, la nariz solamente está pintada”, revela Arte, a quien es imposible creerle que logre parecerse a la actriz de Hello Dolly! con esa tiny nose. Una vez terminado el diseño facial, se peinan las pelucas y comienza la etapa de caracterización, que se completa con el vestuario, compuesto por réplicas y versiones de los originales. Resta mirarse una vez más en el espejo y... ya está. Una estrella volvió a la vida.

–¿Cómo es el proceso de composición de un personaje que vive o vivió?

Frankie Kein: –Los imitadores, que llevamos al escenario una ilusión casi perfecta, con todo el glamour de la época, empezamos por admirar a estos personajes, nos enamoramos de ellos. Si no los admiras, no los vas a “glamourizar”, los vas a ridiculizar.

–¿Cuándo comenzó a imitar a Liza Minnelli?

F. K.: –Liza fue mi primer personaje. Empecé cuando ella ganó el Oscar por la película Cabaret. Quedé impresionado, como quedó el mundo entero. Sus ademanes, su cara, sus gestos, sus ojos, todo me indicaba que era el personaje que debía hacer. En esa época no existía el video, la facilidad de alquilar un DVD. Manuel consiguió que en un cine me dejaran ingresar repetidas veces para ver el número famoso de las sillas, que está en los primeros diez minutos de la película. Entraba con un libro donde tenía pintadas muchas sillitas y dibujaba muñequitos en las diferentes posiciones y debajo escribía la letra de la canción. Me sentaba al fondo para poder hacerlo, porque estaba todo a oscuras...

–¿Y cómo apareció el partenaire de Liza, el maestro de ceremonias?

Manuel Arte: –Yo no empecé haciendo esto. Era un actor de teatro; conocí a Frank y me deslumbró con su talento. El ideó lo de Cabaret y me propuso hacer el personaje de Joel Grey. Yo estaba ocupado con otros trabajos y casi quince días antes del espectáculo decidí hacerlo, para mi suerte porque ya llevo 39 años de carrera.

–¿Cómo nacieron los demás personajes?

F. K.: –Yo me estaba cansando de ser el chico que hacía de Liza. Todo el mundo me identificaba como Liza, salía del teatro y me gritaban “ahí va Liza”. Entonces empecé a crear otros personajes en mi mente. Pero necesitaba que alguien estuviera en escena mientras yo me cambiaba de personaje y de maquillaje. Y pensé: “¡Qué bueno sería si Manuel pudiera hacerlo!”.

M. A.: –Un día él me dijo que había visto en mi cara el rostro de Marlene Dietrich. Me dijo que me iba a maquillar; yo decía que no y él que sí... Finalmente, un día me maquilló y era verdad, allí estaba Marlene Dietrich. Era 1976 cuando Manuel interpretó, por primera vez, a una mujer. Si Arte tuvo a Kein de maestro en el camino del transformismo, este último tuvo que arreglárselas solo, como un autodidacta. “No hay quien te enseñe esta disciplina. La primera vez que vi a Liza me fasciné tanto que empecé a imitarla para divertir a mis amigos. Me compré el disco y me la pasé escuchándolo. Hacía sólo los dos personajes y todos me decían que tenía mucha facilidad y que debía hacerlo profesionalmente. Las primeras veces me presenté frente a los estudiantes de la universidad de arte dramático y para los maestros, en un cuarto pequeñísimo en donde vivía Manuel”, relata el cubano. Frankie tuvo siempre facilidad para imitar a otros, recordar sus movimientos, sus gestos. De chico prefería encerrarse a mirar películas en vez de salir a treparse por los árboles. Imitaba a los superhéroes y a los dibujitos de la televisión. Si le regalaban un títere y una bicicleta, se abocaba al primero, olvidando por completo la segunda. “Yo metía la mano dentro del muñeco y hacía creer que el muñeco vivía”, recuerda. “Para mí sigue siendo el mismo juego, pero el títere es mi cuerpo. No meto la mano solamente, me convierto en el títere. Pongo el cuerpo entero y el alma en los artistas que estoy haciendo.”

Kein y Arte han dedicado una vida a esta disciplina mágica, que combina el arte del teatro con el del ilusionismo. A diferencia del actor ordinario, el objetivo del buen transformista es que nadie lo recuerde, que nadie conozca su rostro, que el público se olvide que es él quien está en escena, para sentir la vibración que produce el enfrentarse a la verdadera diva. “Es una disciplina muy dura, mata a cualquiera”, bromea Arte. “Si ves el espectáculo crees que al final Frankie debería estar muerto, porque es de verdad muy duro. Se necesita para hacerlo una gran disciplina. No puedes estar en misa y en procesión. No puedes salir a la noche, beber y subirte al otro día al escenario para hacer un espectáculo demoledor. Son años de llegar cuatro horas antes, peinar tus pelucas, tener tu maquillaje en orden y la responsabilidad de hacer un buen espectáculo.” Ambos han ofrecido sus vidas al transformismo. Han trabajado a lo largo de sus carreras para que cada show fuera impecable, único. El profesionalismo con que han realizado su labor les ha permitido dar la vuelta al mundo repetidas veces, actuar para todo tipo de público y ser reconocidos por ello. Ninguno se arrepiente de haber dedicado sus vidas a las divas que homenajean. Entrar en la piel de ellas, cada noche, es su recompensa.

LA NACION

Domingo 27 de mayo de 2007

Espectaculos: Carlos Pacheco

Liza, Marlene y Mirtha, juntas

Hollywood en San Telmo . Intérpretes: Frankie Kein, Manuel Arte, Guillermo Gil. Bailarines: María Belén Alonso, María José Muñoz, Valeria Pérez Roux, Alejandro Melidoni, Claudio Salgán y Patricio Zabala. Coreografías: Peter La Fox, Valeria Pérez Roux, Dee Deringer. Diseño y operación de luces: Matías Canony. Diseño y coordinación de vestuario: Frankie Kein. Diseño de vestuario de Guillermo Gil: Fernando Corona. Dirección general: Frankie Kein y Manuel Arte. En el teatro Margarita Xirgu. Duración: 100 minutos.
Nuestra opinión: muy bueno

Frankie Kein y Manuel Arte son artistas conocidos entre el público porteño. En sucesivas visitas, estos creadores cubanos residentes en los Estados Unidos han venido mostrando una fuerte capacidad para recrear figuras muy destacadas de la escena internacional y siempre con un fuerte refinamiento. Ahora vuelven al teatro al que llegaron por primera vez en la década del 80 - el Margarita Xirgu- y lo hacen a través de una experiencia sumamente preciosista. Sus recreaciones de figuras emblemáticas como Gipsy Rose Lee, Marilyn Monroe, Julie Andrews y Liza Minnelli (Kein) o Jane Russell, Sara Montiel, Marlene Dietrich y Joel Grey (Arte) vuelven a exponer un acabado estudio de gestos, movimientos, diseños de vestuario, que potencian la capacidad de fantasía del espectador y hasta, en algunos momentos, le hacen perder la noción de juego, porque esas mujeres adquieren un nivel de realidad inusitado. Uno de los momentos más celebrados por el público es el correspondiente a Cabaret , donde Kein, Arte y los bailarines dan sobradas muestras de sus talentos en la construcción de un mundo intensamente provocador.

También estrellas locales

En esta oportunidad la presentación de estos transformistas tiene como actor invitado a Guillermo Gil, quien da una vuelta de tuerca al espectáculo. El intérprete aporta una fuerte cuota de comedia en recreaciones de Tita Merello y Mirtha Legrand. Sus apariciones son breves pero muy elocuentes también. De una y de otra figura extrae cualidades pequeñas y características, y las potencia a partir de un encuadre humorístico que posibilita descubrir a fondo su capacidad de observador. En el intervalo, el actor compone a una vestidora paraguaya que juega con el público y termina haciendo un cuadro musical que verdaderamente es muy divertido. Allí es donde más demuestra su histrionismo y sus posibilidades en el campo de la improvisación.

Las tres parejas de bailarines resultan un aporte indispensable en el espectáculo. Buenas coreografías les permiten mostrarse en una variada gama de ritmos y siempre con muy buenos resultados.

Hollywood en San Telmo es una refinada experiencia en la que destacados transformistas, actores y bailarines juegan a pleno con sus creatividades, provocando una fuerte ilusión en el público.

Clarin
 
Espectáculos

MUSICA : EL AGASAJO DE LA FARANDULA LOCAL 
6/14/2007


La gran noche de Liza Minnelli
El martes, los famosos le rindieron homenaje.
Lucila Olivera

Que es divina. También amable. Y toda una estrella. Palabras más, palabras menos, esas fueron las (gratas) sensaciones que Liza Minnelli causó entre la farándula local. El martes a la noche, en la previa a presentarse en un único show en el Gran Rex (anoche, al cierre de esta edición), la hija de Judy Garland y Vincente Minnelli cautivó a los famosos que fueron al agasajo que la revista Caras le ofreció en Señor Tango
A las 22, Liza llegó al local de San Telmo con un llamativo tapado amarillo y un conjunto de polerón y pantalón negro. La acompañaba su manager, que se quedó a su lado mientras saludó a los invitados: desde el maestro Mariano Mores, Eleonora Cassano o Maximiliano Guerra, hasta Carmen Barbieri, Gabriel Corrado, Marley, Patricia Sosa o el Cholo Simeone. Así de ecléctico.

Después de comer la entrada de quesos, el plato de lomo con papas en masa philo y la degustación de dulces que ofrecieron de menú, el dueño de casa, Fernando Soler (lo conocía por una visita anterior al local, en 1995), se despachó con Sur, entre otros clásicos del 2x4. "¡Bravo!", lo alentaba en español ella desde el vip. Y hasta le dio un beso de agradecimiento al terminar su presentación.

Como parte del show tributo que dirigió Darío Petruzio, Valeria Lynch y Sandra Guida —cada una por su lado— interpretaron algunos de sus clásicos: May be this Time y Life is just a Bowl of Cherries (a cargo de Lynch, que también cantó No llores por mí, Argentina); y The Blackbird (Guida). Liza las aplaudió de pie, fascinada. Por su parte, Frankie Kein, en impecable imitación, cantó The Act, que todos festejaron. La noche siguió con los shows de Señor Tango. Recién a las 4, Minnelli se fue a descansar, feliz por el cariño recibido.